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Juan
José Antonio Cioffi
GRACIAS A LA POPULARIDAD QUE ME DIO EL FUTBOL GOZO DE
MUCHA CLIENTELA
-"Aplaudan
aplaudan, no dejen de aplaudir, los goles de Cioffi que ya van a venir",
coreaba la hinchada allá por el '74, el Puma, apodo con el cual se lo
conocía, de contextura física robusta, alto y de pronunciados bigotes,
cuyas virtudes eran el cabezazo y la fuerte pegada, era uno de los arietes
de este San Telmo que se perfilaba para lograr un año más tarde el único
ascenso a primera en su historia, su meteórica carrera en el fútbol argentino,
lo catapultaba al viejo mundo donde continuaría su trayectoria en España,
jugando para el Castellón, Burgos y Vinaróz, volviendo al
Castellón culminando en el su carrera futbolística para
radicarse en la madre patria poniendo un restaurante.
-Juan
José Antonio Cioffi Murguillo, nació en Belgrano el 24 de noviembre de
1950, de chiquito se escapaba para ir a ver a River, jugó en los seleccionados
de todos los colegios en donde cursaba siendo goleador en el San Román,
donde terminó el bachillerato, siguió arquitectura, pero su pasión estaba
en el fútbol. Sus comienzos fueron en el '69, Ernesto Duchini lo ficho,
y los primeros colores en defender, fueron el azulgrana de San Lorenzo,
jugando para la cuarta junto a Cacho Heredia y el Ratón Ayala entre otros,
la llegada a Telmo se produjo en el '70, Pichirrillo y Cotelo le dieron
el ok y la camiseta de Telmo se le empezó a impregnar en el alma, la huelga
de jugadores del '71 lo hizo debutar en primera donde fue goleador en
el '74, era el niño mimado, algo extravagante para la época, pelo rubio,
planchado, solía ir todos los viernes a la peluquería, chaqueta de colores
y collares macumberos, hacían del todo un personaje.
-En
un correo mandado hace unos día nos cuenta de su actualidad en
el viejo mundo:
-"Mira,
después de retirarme monté un Restaurante-Pizzeria en Alcossebre
(Castellón) una zona muy turística del Mediterráneo, junto al mar
y el negocio francamente no me puedo quejar, gracias a la popularidad
que me dio el fútbol en la región, gozo de mucha clientela y va
todo bien. Me casé en 1976 con una mujer maravillosa (Rosa), española
y tengo dos hijos ya grandotes de unos treinta años (Mario y Juan José).
Pero
en la Isla, todavía se escucha, "Aplaudan, aplaudan, no dejen de aplaudir,
los goles de Cioffi que ya van a venir".
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