
El técnico de San Telmo, José Tibricio Serrizuela,
convocó y llevó a la pretemporada (nota)a
un chico que hasta el año pasado jugaba en la Octava división
del club: Rafael Viotti, quien pertenece a la categoría
'88 del "Candombero", pero que ya había actuado para
la Sexta.
-¿Sentiste la diferencia al entrenarte con la Primera?
-Y
... es otra cosa. Hay un rito diferente, siento más la presión
de la marca, tenés que jugar a un toque y los roces son mayores.
También es distinto el entrenamiento en sí, porque el
preparador físico te exige mucho más que en las divisiones
juveniles.
-¿Qué pensaste cuando te convocaron para jugar con
los profesionales?
-Me había levantado temprano para acompañar a mi papá
al mercado de Avellaneda a buscar verduras para el negocio, así
que estaba muerto de cansancio. Llegué y me acosté.
Al rato me despiertan y era el técnico Vega que me traía
la noticia. No entendía nada, fue toda una sorpresa. Me emocioné,
me puse contento con la noticia. Lo mismo mi familia y los pibes del
barrio, que me vinieron a felicitar. Es mi oportunidad y la tengo
que aprovechar. Además los muchachos me apoyan , me alientan
y me guían en todo, así que me siento protegido por
ellos.
-¿Pensás seguir estudiando?
-Sí, pasé a segundo año en el colegio Joaquín
V. González de la Boca. Aparte Vega me mata si no lo hago.
El dice que tengo que estudiar, que cuanto más estudia un jugador
mejor se va a poder defender después en la vida.
-Quién es tu ídolo?
-No tengo ningún ídolo, pero me gustó mucho el
esfuerzo que hizo Jonathan Santana, que de un club chico como San
Telmo trabajando llegó hasta uno de primera división.
Nota dirio Crónica 31/01/04