--Fernando
de la Mora es un pueblo cercano a Asunción, la capital de Paraguay.
Allí nació César, uno de los cuatro hijos de Pablino Leguizamón, quien
se gana el pan vendiendo los dulces que él mismo fabrica, y de María
Dolores Arce, ama de casa. Desde chico, César Leguizamón Arce se inclinó
por el fútbol. Sus condiciones lo llevaron a ser tenido en cuenta
por los técnicos de las selecciones juveniles paraguayas.
Sin embargo, una grave lesión lo marginó del plantel Sub 17 que participó
en el campeonato sudamericano en el cual anhelaba estar el defensor.
A partir de ese momento el futuro futbolístico se le oscureció hasta
que surgió la posibilidad de viajar a la Argentina. Así, dejó Sol
de América, probó suerte en Lanús, le fue mal; pero luego apareció
San Telmo. Hoy, a los 21 años, Leguizamón Arce se ganó un lugar en
el "Candombero" y el cariño de la gente, y además volvió a soñar...
--"Sería
lo máximo poder volver a integrar un seleccionado de mi país. Claro
que mientras estén los monstruos que juegan ahora, como Celso Ayala
y Gamarra, se hace difícil. Por eso por ahora busco afianzarme en
San Telmo y tratar de hacer lo mejor para el equipo, y para devolverle
a Serrizuela la confianza que él me dio", expresó César Leguizamón
Arce en su visita a Noticias antes de viajar a Paraguay, donde pasará
fin de año junto su familia.
--Cuando
llegó desde Paraguay, hace 3 años, se instaló en lo de una tía suya
que vive en el barrio de La Boca. Y fue a probarse a Lanús. "Me llevó
Mainardi y estuve un tiempo entrenando. Me querían, pero Sol de América,
que era el club dueño de mi pase, no me quiso ceder. En ese momento
estuve a punto de dejar de jugar y de volverme a mi país", comentó.
Pero apareció San Telmo: "Fui a una prueba, quedé, y me llevaron a
vivir a la pensión. Después de un tiempo (Claudio) Zacarías, que era
el técnico del equipo, me hizo debutar en primera en un partido contra
Estudiantes que ganamos 1 a 0. Pero después jugué poco. Hasta que
llegó Serrizuela y me dio la titularidad. Igual sé que debo matarme
para mantenerla".
--En
el "Candombero", el "Paragua" -así lo llaman- se siente querido. "La
gente de San Telmo es sensacional. Hablo de mis compañeros, de los
dirigentes, de la hinchada, de todos. Esto es una familia hermosa",
aseguró, "a pesar de que no me dejan imponer el tereré en el vestuario",
agregó en broma. ¿Qué anhela Leguizamón Arce para el próximo año?
--"Creo
que tenemos todo para hacer un buen torneo. No hay equipo que nos
haya superado demasiado en el juego. Con una buena pretemporada estamos
para pelear arriba y olvidarnos del descenso", culminó.
(Publicado en el diario Crónica el 28 de diciembre de 2003)