![]() Ramón,
capo de la barra de San telmo
y su hijito Lucas, detrás un estadio de leyenda ... |
El
solo hecho de nombrarla ya implica cierta dosis de tensión. Para
nadie pasa inadveritdo, los hinchas visitantes ya se preocupan una semana
antes. A los periodistas se le mueve el intestino cuando deben ir.
Ramón, nació hace 28 años en uno de los tantos ranchos de la Isla Maciel, orgulloso de ello hoy sigue viviendo allí. Asegura que "aquí pasaré mis últimos dias" y que le gustaría "que me entierren en la cancha". Es el jefe de la hinchada de San Telmo, y dice todas estas cosas. *Acá las hinchadas entran porque nosotros las dejamos. Si no no entra nadie. El último combate fue con Midland en la plaza, después no vinieron mas ... * Ni Chacarita, ni Chicago ni ningún otro equipo se plantó en la Isla. El único que si lo hizo fue Quilmes y se armó un lio bárbaro. El otro combate grande que yo recuerde fue con Almagro: esos de tanto miedo que tenían se tiraron de cabeza al riauchuelo ... * A los jugadores también les aclaramos lo que significa jugar en San Telmo, y el que no lo entienda sufre las consecuencias ... * Una vez que Tristán estaba puntero, me vino a ver una persona enviadad por Granados. Al sábado siguiente teníamos que jugar con ellos. Me ofreció no se cuantos kilos de asado y seis cajones de vino para que pudieran venir tranquilos ... * Es un fenómeno casi gracioso el comportamiento de los espectadores que se acercan a la Isla: a paso rápido y mirando de reojo a los cuatro costados. Ese pánico ya es producto de una leyenda, que ha dado tanto material como para escribir un libro ... Parte de la nota publicada en Mayo de 1997 en la Revista Esto es El Ascenso |