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En diciembre
de 1984, se producía hasta la fecha, el último acto eleccionario
en el club, campaña pre electoral, pintadas por el barrio (foto)
y el "Movimiento santelmista" con Mario Goldzen
a la cabeza que se imponía con 325 votos sobre los 98 de la lista
opositora "Dale Telmo campeón" de Eliseo
Pedro Amor, pero la historia de Mario Goldzen como dirigente de San Telmo
empezaba unos años antes.
"De chico iba a la cancha pero nunca me metí en nada, era
peleador, quilombero, jugábamos a la pelota en la calle, el cana
te decía que no lo hiciéramos y nos llevaba preso, yo le
decía que me llevara por Salta porque por Lima (vivía
en Lima 1044) me conocían todos.
Mi viejo tenia una peletería en la calle Lima, hice la primaria
en el Guemes, la secundaria en el Nacional Rivadavia, me recibí
de Bachiller, y después estudie un tiempo sociología".
José Mario Goldzen, nació el 19 de noviembre del '35, casado
en 1962 con Paulina Lukowski de cuya unión nacieron la Psicoanalista
Gabriela de 48 años, el Arquitecto Javier de 46 y el Doctor en
Ciencias Económicas Mariano de 40.
"Yo siempre atrás del alambrado, siempre ahí, había
un grupo que nos conocíamos de estar todos los sábados,
un día me dice uno (en 1982), mira estamos armando un lista,
no te gustaría participar, si como no le respondí. Cuando
empieza el movimiento ese, una noche me aparecen, Oscar Vázquez,
Carlitos Ríos, y cuatro muchachos a proponerme que sea el presidente,
están locos, ¿quien me conoce?, nosotros decidimos que tenes
que ser vos, se formo una lista y asumí como Presidente.
San
Telmo venia de un tipo que hizo desastres (Forziatti),
el club estaba sucio, aparece otra gente que éramos nosotros, se
cumple todo, con los jugadores, con todo el mundo y ves que el club empieza
a levantar cabeza, por eso nos votaron en el '84, Baby Casas, que recontaba
los votos de la mesas femeninas, me dijo, hasta las mujeres de ellos te
votaron".
Tiene mil anécdotas de su paso por el club, pero hay una que sobresale
de todas, hubo un carruaje que estuvo años ubicado dentro de la
sede, que pertenecía a la República de San Telmo.
"El carruaje, cuando se disuelve la República de San Telmo,
le piden al club si lo podían dejar ahí (desde antes
de la década del '70) . Ya se habían olvidado del mismo.
Muchos años después aparece Sella (ex presidente de
San Telmo) que quiere hablar conmigo, me viene exigir la entrega del
carruaje. Si vos tenes diez años en tu poder algo, legalmente pasa
ser tuyo por ley, me dijo el abogado".
Entonces pienso, le podemos hacer uno buenos mangos. Rubén Fernández
me dice que tiene un tipo que tiene un amigo que compra estos coches viejos.
Este le dijo tres mil dólares, pero no te los da, el lo pone a
la venta, si lo vende nos da la plata, ¡no le dije así somos
todos comerciantes!.
Se hace una asamblea, esta me autoriza, vinieron todos los del Doctor
Sella, que se había aparecido por el club unos días antes.
Me dice, vine para hablarle porque vamos a retirar el carruaje. No llego
tarde le contesto, ya pasaron muchos años, a parte de todo el club
acaba de romper relaciones con Usted.
Un día aparece un tipo por el club, no había nadie, estaba
solo Rubén, Rubén le pide tres mil, le da quinientos de
seña, y luego quedaron en convenir el resto.
Rubén me llama desesperado diciendo vendí el carro, no Rubén,
si te dio esto seguro que vale mucho mas.
Lo llamo al tipo, y le digo, mira a vos te acaban de estafar, ¿con
quien hablaste vos?, me dice, había un muchacho, Rubén,
yo le contesto, ¿Quién es Rubén Fernández?
¡A vos te estafaron! ... es del club, pero yo soy el presidente,
Rubén no es nadie, te estafaron. Quedate tranquilo que la guita
te la voy a devolver. Vino, le di la plata, me da el papelito, no ves
que no tiene membrete.
A vos te interesa esto, si claro me dice, bueno decime un número,
esto va a la asamblea, con ofertas bajo sobres cerrado, ¿cuanto
pones vos?, me dice mira pone seis mil y mil para vos, a seis mil y mil
para me dije, no entonces vos esta poniendo siete, bueno manejalo vos
me responde. Esta bien pone siete.
Se vendió cerca de diez mil verdes, cuando voy a cobrar, llego
al club sabían que lo había vendido siete mil, saco la plata
y me aplauden, saco mil mas, me querían levantar en andas, cuando
saque de todos los bolsillos, nos termino sobrando guita entonces empieza
una nueva etapa en el club.
Ante la pregunta de porque dejó la presidencia del club, Don Mario
respondió:
Un día mi esposa me pregunta: ¿a vos te gusta ser presidente?
¡si me gusta!, a los demás muchachos también le gusta
acota ella, lo tuyo es una dictadura, larga, pero ellos me piden que siga
le digo, ellos te piden por respeto, así que basta, ya cumpliste,
trabaja en el club pero que el presidente sea otro.
Pasaron más de 20 años de su gestión, su pasión
por Telmo no cambio, sus ganas por colaborar tampoco, hace poco se corrió
un rumor de que se estaba haciendo una lista la cual lo incluía
entre los mismos, rumor que termina de acallar diciendo: "Tengo
75 años uno no esta para estar corriendo, no tengo la polenta de
esa época, ahora hay dirigentes jóvenes, bien apuntalados,
no se de donde sacaron esto, pero mis ganas de colaborar siempre están,
de afuera poniendo el hombro, en lo que pueda ayudar, en lo que sea".
parte de la nota del libro, San Telmo, memorias de una pasión
... (Tomo II)
soydetelmo 6/10/10
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