Un agradecido al fútbol
Un largo viaje de San Telmo a Canadá pasando por Caballito

--Fue un zaguero firme, seguro, decidido, con "polenta". Así se lució en Ferro en la década del '50. de la misma estampa que paseó su rubia estampa por el fútbol mexicano y canadiense. Hasta que un día respondió al llamado de la sangre y volvió al país para participar de un negocio de reparaciones navales. Y en el teléfono escuchó la voz de su venerado padre que le dijo: "¿No te parece que cinco años fuera del país son suficientes?. Punto final para la aventura y regreso a casa. El protagonista se llama Oscar Rodolfo Garansini, quién ahora con 70 octubres muy bien llevados, aporta la experiencia a la empresa de sus hijos, que también están en el rubro de las reparaciones navales.
--En la sede de su labro, en la muy boquense calle Caffarena, pegado a "El Obrero", un popularísimo restaurant de la zona, hablamos con Garansini, todo un señor. De su vida, su inicio en el fútbol, su trayectoria y sus conceptos de vida.
--"Nací en la Isla Maciel en un hogar pobre con mucho amor. Fuimos seis hermanos a los que nos mandaron al colegio, nos vistieron y sobre todo, nos educaron muy bien. Mi casa de la calle 3 de Febrero 1334 en la Isla era muy modesta. El fútbol era mi pasión y jugaba en el barrio para Flor de Mayo como Nº 10, hasta que un día cualquiera apareció Seoane, delegado de San Telmo, que nos propuso entrar a las inferiores de San Telmo. Allí pase a ser Nº 2 y a los 17 años ya estaba en primera. Ganamos el ascenso a la entonces Segunda División, en dos partidos contra J.J.Urquiza. El primero en Atlanta, fue 3a1 para nosotros y la revancha en Ferro, empate 0a0. Ahí me vieron justamente los dirigentes de Ferro.

--El detalle de la vinculación con los verdes de Caballito son cuanto menos curiosos. O propios de aquellos tiempos donde no todo era tan comercial.
--"Un día José María Rongo, un ex delantero de River y Platense, que llegó a San Telmo como jugador y asesor técnico (Fiorino Sbarella, un inolvidable "tano" que por muchos años masajeó a los boxeadores en el Luna Park y que hablaba un cocoliche graciocísimo) me dijo
que tenía que acompañarlo a la Casa Rosada. Me quería ver Atilio Renzi, el secretario de Eva Perón. Aunque dije que no quería meterme en cuestiones políticas -y además era Radical- lo acompañé ante su insistencia. Entramos a la Casa de Gobierno, pero como Renzi no estaba, fuimos hasta la Quinta Presidencial en Olivos. Había una cola inmensa pero entramos como en casa. Cuando estuvimos frente a frente en un gran salón, Renzi me preguntó si quería jugar en Ferro. Le dije que era jugador de San Telmo, y aseguró que ese tema tenía solución. Me ofreció 800 pesos por mes, que acepté haciendo la salvedad que lo hacía porque me sentía un desconocido, pero que sería distinto cuando le conocieran. Y pase a Ferro ..."
--En uno de los párrafos mas destacados de la entrevista dice en su referencia a su trayectoria como jugador: "Por eso siempre digo que jugué en los mejores equipos del mundo, San Telmo, Ferro y el América de México ..."
--Cuando volví a Buenos Aires (luego de su pado por Canadá) me enganché otra vez con San Telmo, para las inferiores. Armé una concentración en la sede de la calle Perú y tuve una tercera campeona donde salieron Monteleone (hoy Gerente de Agremiados), Olmedo que depués jugó en Huracán y otros pibes.. Las indicaciones eran que debían jugar y divertirse, que la palabra trabajo estaba prohibida.

--Es parte de la nota del Diario Crónica aparecida el 14/03/99, Oscar Garansini, antes de llegar a Ferro estuvo a préstamo un año en Racing, luego de jugar para los verdolagas, pasó por Lanús y América de México, fue técnico del Montreal de Canadá y de las inferiores de San Telmo, en San Telmo debutó el 6/10/43 ante Justo José de Urquiza en Caseros, en primera lo hizo el 24/3/51 con Ferro ante Newell's.

inicio
Untitled Document