ORESTES OMAR CORBATTA
ESE "LOCO" Y SU CORDURA
Abajo en un reportaje de Crónica del 26 de abril de 1970, minutos antes del cotejo ante Almagro por la 5º fecha del torneo de la "B" de ese año; Omar Orestes Corbatta, jugador de Boca Juniors, Racing Club y la Selección mayor, que había llegado en el '70 para integrar el primer equipo de San Telmo, donde convirtió 10 goles, a dos del goleador candombero Carlos Pandolfi con 12, expone al cronista su paso por nuestra divisa.
¡ Da-le lo-co!, ¡da-le, lo-co! Apareció San Telmo en el campo y el grito de la tribuna invadió la cancha de Almagro. Aparecía en la cancha una figura que tiene mucho de leyenda, que todavía se identifica con ese "loco" que es calificativo nacido en días de gloria. ¿Quién nombró alguna vez a Orestes Omar Corbatta de otra manera que anteponiendo el apodo famoso? Nadie, es como si "El-loco-Corbatta" fuera el nombre con que lo inscribieron hace 34 años.
- No me molesta que me digan "loco" si es cariñoso. Me molesta cuando en la calle me gritan así creyendo que soy loco en serio.
-
¿Extraña mucho la fama?
- No. ¿Sabe por qué?, porque la fama se tiene que acabar algún día y porque en San Telmo se portaron maravillosamente conmigo. En Racing dijeron que no había plata: Spinetto pensaba que yo estaba terminado y en San Telmo me hicieron firmar el contrato como si yo hubiese jugado 20 años en ese club. Es algo que siempre les voy a agradecer.
-
¿Ve fútbol actualmente?
- No, no me gusta. Me pongo tan nervioso que a los diez minutos me tengo que ir. No puedo, sabe, yo nací con la pelota en los pies, nací jugador y cuando veo que se equivocan me empieza a hervir la sangre ... No puedo, la verdad no puedo.
-
¿Se siente viejo?
- ¿Viejo? ¡Por favor! estoy para jugar dos años más tranquilamente. Me siento mejor que nunca. En San Telmo voy a dar más de lo que estoy dando hasta ahora, se lo aseguro.
Sus 34 años engañan. Perviven en esos ojos que se mueven a gran velocidad, quizá en busca de la jugada genial: esos ojos miran todo y no miran nada, ese cuerpo todavía agil que desliza viveza.
- Nunca vi un wing tan rápido y hábil como Meski, el puntero derecho de los rusos. ¿Arquero? Carrizo habrá siempre uno solo. ¿Jugador? Mire, el "patón" Rossi era un fuera de serie. No creo que vuelva a salir un jugador como él. En Lima nos gritaba como un loco y así nos hacía mover por toda la cancha. El que no jugaba con el se tenía que retirar.
-
¿Cree en los técnicos?
- -Y ...
la vacilación dice muchas cosas. Agrega:
- sabe que pasa, se acabó el papel y el pizarrón. No van más. El; jugador nace, no se hace. En Lima nos encontramos varios que jugamos bastante bien y en poco tiempo hicimos el equipo mas grande que formé en mi vida Aquellos eran bárbaros.
Por razones técnicas lógicas, teníamos que darle un final a esa nota. Lo sentimos pero era así. En la despedida queda colgado el recuerdo hermoso de Lima y los sinsabores de Suecia, la alegría de un trato ejemplar en Boca Juniors y el olvido tremendo de Racing. "Todo queda y todo pasa"/"pero lo nuestro es pasar", dice el poema: Oreste Omar Corbatta, sigue estando ..., no pasó.
Reportaje de Crónica del 26 de abril de 1970, minutos antes del cotejo ante Almagro por la 5º fecha del torneo de la "B" de ese año; Omar Orestes Corbatta, jugador de Boca Juniors, racing Club, Independiente de Medellín de Colombia, terminó jugando en Tiro federal de Rio Negro
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