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-Dos
décadas al frente de la institución, le dieron chapa de
ser el utilero de todos los tiempos de la historia del club, querido
y respetado por todos, Pablo Bartucci nació, el 18 de noviembre
de 1913 en la Isla Maciel, lugar donde pasó su infancia y vivió
hasta sus últimos días.
-Afincado
en la calle 3 de febrero Nº 1373, muy cerca del Osvaldo Baletto,
su hogar era cita obligada dos veces por semana de los jugadores del
primer equipo luego de los entrenamientos, en donde su esposa Ofelia
Ferrari, amasaba más de catorce pizzas para que se deleitaran
con las mismas, como lo hacían asiduamente entre otros, el Tanque
Poggi, Pozzi, Pedro Coronel, Pandolfi, el Conejo Monteleone y Michelena.
-Un
ejemplo en puntualidad, tres horas antes, tenía toda la indumentaria
para que los ágiles telmistas salieran a la cancha luciendo nuestros
colores, Pablo Osvaldo uno de sus hijos lo acompañaba de vez
en cuando en sus aventuras como utilero, Ernesto Roque hoy de 64 años,
Héctor Carlos de 58 y el mencionado en primer término
que cuenta en la actualidad con 59 años, son sus tres hijos que
le dio la vida.
-El
5 de marzo de 1984, víctima de una enfermedad terminal, dejó
de acomodar la pilchas del primer equipo, las mismas ese día
se tiñeron de tristeza, fueron veinte años (1964- 1984)
de ser acariciadas por sus manos, y el enamoramiento era mutuo, un día
después, en un partido que había comenzado unos días
antes y suspendido por la lluvia con el resultado 1a0 a favor de Telmo
en la Isla ante el Deportivo Merlo, el Candombero lograba consolidar
su victoria ante el mismo por 3a1 y los jugadores en emocionado homenaje
le dedicaban la victoria, tal como saliera quizás por única
vez su nombre en un medio periodístico (Crónica).
-Pasa
que el no hacía goles ni atajaba penales, el los vestía
para que lucieran los colores más lindo de la tierra y esta clase
de gente no sale en ningún lado, solo queda en el corazón
de aquellos que aprendieron a quererlo, a respetarlo y como en este
caso a recordar los 26 años que hoy se conmemoran de su desaparición
física.
-Pablo,
un abrazo en donde te encuentres, de toda la familia santelmista.
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