Entrevistamos
a Juan Vega, actual director técnico de la sétima división del Club Atlético
San Telmo. De reconocida e interminable trayectoria en las inferiores, comienza
a colaborar con el club en el año 1992, cuando formó parte de una comisión
de vecinos y socios que colaboraba con los chicos. Como el mismo relata
se acercó para que “no les falte nada, desde algo para comer, hasta una
tasa de café con leche. Para poder ayudar, se aportaba con rifas, sorteos
y en mi caso al tener una pizzería, les mandaba pizzas”. Un Candombero de
ley…
¿Cuál fue su primer objetivo como técnico de inferiores?
En esa época el proyecto futbolístico de San Telmo era tratar de foguear
a los chicos en alguna liga para poder llegar a la séptima división, porque
no existía la novena y octava, y para que el “choque” sea más liviano.
¿Cómo se encuentran las inferiores del club en la actualidad? Totalmente
distinto a como era antes, tanto en el desarrollo físico, futbolístico y
el desarrollo técnico. Ahora se compite de igual a igual con los clubes
que nos toca competir en la Primera “B”, ya no hay tanta diferencia. San
Telmo es uno de los pocos clubes que es vendedor en la categoría, siempre
tiene jugadores para vender.
¿Qué faltaría para un mejor trabajo de inferiores?
El club tiene poca estructura si se compara con otras instituciones. Por
ejemplo, cuando se va a jugar a otro club se puede observar que cuentan
con canchas propias para el desarrollo futbolístico y tiene lugares de entrenamientos
propios que si bien San Telmo posee en el Parque Roca, no es propio del
club. A San Telmo le falta infraestructura propia… Sí, le falta una cancha
como para decir: “juego en mi cancha los partidos de inferiores”. De esa
forma el proyecto sería distinto porque se podría participar en el fútbol
infantil de AFA que es justamente lo que le hace falta al club.
¿San Telmo no participa de los torneos de AFA?
No participa porque no tiene la infraestructura para hacerlo pero vale aclarar
que solo falta eso, porque la gente está. Los elementos están, los entrenadores
están, el preparador físico esta, lo único que no tenemos es cancha. Y el
mantenimiento de las seis divisiones de inferiores cuesta mucha plata. En
este momento hay 6 divisiones, lo que pide la AFA, es decir que estamos
completos.
¿Cuál la gran diferencia que nota desde su comienzo en el club a la actualidad
con lo que tiene que ver en inferiores?
Cuando comencé manejaba yo solo las tres divisiones y hoy hay un técnico
en cada división. Mi gran satisfacción es en las categorías chicas (séptima,
octava y novena) pueden vestir con su indumentaria, como corresponde. Es
un aporte que hacemos nosotros y los “pibes”, todos vestidos con la misma
ropa, la misma que utiliza la primera (Meister). La empresa nos hace precio
para poder adquirir la indumentaria. Cada técnico tiene que gestionar para
sus categorías, para que los chicos estén todos iguales para cada partido,
tanto como la ropa de entrenamiento como con la ropa para los partidos.
En lo personal, lo hago porque me gusta ver mis categorías de la mejor manera
en todo sentido.
¿Qué jugador que haya pasado por Ud. lo marcó de alguna manera?
Son muchos, pero Jonathan Santana es el valuarte del club, lo pude disfrutar
cuando jugaba conmigo. Otro jugador es Rafael Viotti, que saltó de octava
a primera; Mariano Izco, que actualmente juega en el Catania de Italia y
nos visita de vez en cuando; Federico Poggi, que juega en Arsenal de Sarandí.
Un jugador que me marcó mucho también fue Patricio Pérez, que jugaba en
baby porque no podía hacerlo en cancha de 11 porque jugaba en Vélez. Mi
gran satisfacción son los chicos que llegan a primera desde las inferiores,
es un halago muy grande y hay muchos casos pero no quiero nombrar a nadie
para que no quedar mal con alguno.
¿Hay algún chico ahora con pinta de crack o con futuro de primera?
Todos tienen pinta de crack y todos pueden llegar pero es muy importante
saber el desarrollo que tienen en su casa. Para que un chico pueda llegar
a primera depende mucho su entorno familiar, los amigos, el estudio, si
tiene para comer, si tiene la ropa necesaria, son muchos los factores que
influyen. Todos los técnicos del club hacen aportes para que los chicos
los mínimos requisitos para que vengan a entrenar. A los chicos trato de
hablarles de las adicciones, de las enfermedades, del tabaquismo, del alcoholismo
para que también se puedan formar en su vida y que sean personas sanas.
Si no llegan en el fútbol, como mínimo van a conseguir amigos y si llegan,
bienvenido sea. Todo esto es un logro de la institución porque todos hacen
un gran esfuerzo para que los chicos compitan. Les brindamos todas las facilidades
para que puedan cumplir tanto en lo deportivo como en la escuela y sobre
todo en la escuela. Muchas veces los padres no los mandan a entrenar porque
les va mal en la escuela y eso es un grave error. Se le debe exigir de otra
manera para que levante las notas, que no se lo cite para un partido por
ejemplo, pero no es una solución que dejen de entrenar.
En el fútbol argentino es primordial ganar, lo que importa es el resultado.
¿En inferiores pasa lo mismo o hay otras prioridades?
Hay una gran diferencia con los clubes “grandes”, allí es fundamental ganar
porque se prioriza la parte deportiva. Esos clubes le pagan un sueldo elevado
a los técnicos para obtener resultados. Nosotros priorizamos al jugador,
pretendemos nutrir la primera con jugadores de inferiores y nuestra exigencia
no es salir campeón, si se logra mejor por supuesto, pero el objetivo se
basa en nutrirlos en varios aspectos para que puedan llegar a primera.
¿Qué significa San Telmo en su vida?
San Telmo es una pasión, es mi casa y significa mucho. San Telmo me significó
aprender a querer los colores, al club, a estar siempre ya sea en las buenas
o en las malas, a ver a mis hijos crecer dentro del club. Ver a mi hijo
mayor, que se fue, correr por la canchita de Cochabamba. Ir a la Isla Maciel.
San Telmo es impagable. |